martes, 28 de agosto de 2012

Etiquetas

¿Alguna vez te han etiquetado? 
No, no me refiero a tu foto del facebook, sino a los prejuicios que tenemos algunas personas para calificar, juzgar, sentenciar o discriminar a alguien debido a sus características físicas, cognitivas o culturales.

¿Ya haz colocado etiquetas?
A modo de ejemplo les comparto mi caso: cuando entre a la escuela normal notaba miradas extrañas como cámaras de vigilancia, sigilosas siguiendo todos mis movimientos. Algunos maestros me preguntaban el motivo de mi ingreso a la licenciatura, otros cuestionaban mi vestimenta y es que rompía con el prototipo de docente que tenían. Utilizaba bermudas, tenis, playeras y sudaderas con calaveras de mis bandas favoritas de metal (música), me colocaba audífonos al finalizar las clases y deambular por los pasillos en compañía de mis melodías favoritas. Al entregar textos "libres" se sorprendían al leer sobre voces guturales, baterías poseídas o simplemente patinetas, mi medio de transporte.

Los interrogatorios continuaban ¿problemas con el alcohol o drogas? no, nada de eso, de hecho amo el deporte me gusta el soccer, el fútbol americano y el skate, respondía. Tenia colgando etiquetas hasta en las libretas y libros, ¿cómo era posible que alguien como yo estuviera leyendo?. No importó, tape bocas con las mismas etiquetas que me colocaron al paso del tiempo, pero esa ya es otra historia.  

Ahora, estoy en busca de una etiqueta especial que anhelo y sueño, una que todos reconozcan en mi ser, la etiqueta de escritor. 
    

  

lunes, 13 de agosto de 2012

MEDUZA

La primera vez que te vi, quedé paralizado, tus ojos abismales me condujeron a una prisión de la que no podía salir, mi mente se nubló, lo único en lo que pensaba era en tu monstruosa belleza.
Tenía la necesidad de buscarte, encontrarte, contemplarte, quería escuchar las palabras que salían de tus labios, rosa mortal, que te servían a modo de embrujo, hechizo que carcomía lentamente mi espíritu.
Había ojos que observaban nuestros encuentros, voces etéreas me advertían sobre tu veneno. Estaba cambiando, lentamente me convertía en un esclavo, victima de tu cabello que como serpientes negras se enredaban en mi cuerpo y me arrastraban a tu presencia. No tenía voluntad, disfrutaba el encadenamiento. 
Transcurrió un mes, fantasías e ilusiones a tu lado se dibujaban en mis pensamientos, sin embargo, salí del trance el día en que otros, ingenuos, cegados ante tu esplendorosa y macabra silueta te regalaban alabanzas, aumentaban tu vanidad, tu ego, tu elixir preferido. Las voces retomaron fuerza, brazos cálidos impidieron completar la metamorfosis en un ser de piedra.    
Ah transcurrido el tiempo, nos encontramos de frente en el lugar menos imaginado, pasamos el uno al lado del otro, completos desconocidos.

p,d. se aceptan todo tipo de criticas CONSTRUCTIVAS...