viernes, 23 de noviembre de 2012

Fénix

Gracias a la escritura vomité sentimientos que me ahogaban. Los demonios que se apoderaban de mis sueños y que me seguían a todos lados como sombras infernales se han ido extinguiendo. 
En ocasiones, cuando escribía, lo hacía con lágrimas en los ojos, fluían como ríos, ácido que carcomía mi ser. A sido una terapia magnifica; asesinar frustraciones con el poder de las letras!
El semestre de la maestría llega a su fin, al igual que "Lenguaje y escritura", sin embargo, seguiré publicando; lo haré al menos una vez por semana.
Soy como el Fénix renazco de mis cenizas! cada vez mucho más fuerte. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Con respecto al plagio

Suelo escribir algunas líneas sobre ideas que se me ocurren, mi prosa de escritor. Trato de ser original. Luego comparo mi texto "googleando"con palabras clave. En ocasiones muchas de las ocurrencias ya han sido desarrolladas por otros autores; me siento impotente, me enojo y luego me pregunto: si sigo progresando con lo que tenía en mente, me tacharan de plagiario? Y es que en ningún momento me atreví a usurpar los pensamientos o sentimientos de alguien más, simplemente revisé si ya existía algo similar. Aquí entra otra interrogante que no me deja en paz: mi estilo es tan común qué por eso ya existen escritos con anterioridad?
A modo de ejemplo les comparto este textito:
Me encontraba preparando mi café, como todas las mañanas; vertí agua en una taza, coloqué dos de azúcar y una de café, agregué leche, comencé a mover la cuchara dibujando círculos y Voilá una nebulosa frente a mis ojos! Me beberé el universo!
Los invito a "googlear" y encontrar algo similar. 
imagen del sitio http://www.lecturasparacompartir.com/regalo/lajarrademayonesaydostazasdecafe.html con carácter ilustrativo

viernes, 9 de noviembre de 2012

Amantes vampiro

Esperan ansiosos la llegada de átomos oscuros que inundan la atmósfera de materia negra. Salen, excitados, cada uno de su macabra guarida. Se buscan, lunáticamente, unidos por un nexo de sangre. Observan hechizados el par de agujeros negros que tienen por ojos, en ellos se pierden, son absorbidos por la siniestra gravedad. En un pestañeo se encuentran en un lugar familiar, siempre el mismo maldito lugar; un ataúd gigante. Bajo la moribunda luz que tiñe sus siluetas, se besan con vehemencia, tragan su deseo. No parecen saciarse, uno disfruta del otro y viceversa. Los movimientos grotescos funden sus cuerpos en uno solo. Relación simbiótica, estrambótica, sin final.

El cementerio

Cuando la marea negra devore a la luz, acabaré con mis demonios. Mi sangre bulle. Una furia incontenible agita mi espíritu, cual huracán arrasará con mis temores y fracasos. Degollaré una a una las frustraciones, no habrá misericordia, mucho menos remordimiento, del que también estoy fastidiado.
Cavaré en lo más recóndito de mis pensamientos, sepultaré todo lo podrido de mi ser. Un cementerio de fantasmas que agobiaron mi vida por años.
Las cicatrices se evaporarán, el alambre de púas que masacra mi alma se desvanecerá, seré libre de mi mismo.