viernes, 28 de septiembre de 2012

La prisión

El abuelo acompañó a Poncho en su primer día, un día nublado de septiembre. Al llegar, observaron las enormes paredes, una fortaleza impenetrable. Las puertas de metal oxidado se abrieron, anunciaban la llegada de los nuevos con un rechinar estremecedor. Lo animó a entrar, le dijo a Poncho que le iría bien, que pronto regresaría por el. 
Adentro todo era gris, sórdido. El patio, una capa de cemento agrietado que cubría la tierra. Las celdas, construcciones de bloques perfectamente alineados, escupían la mezcla que los unía. Las puertas y ventanas con protecciones de metal barnizadas en tonos plata. La raquítica vegetación, vestida de polvo, era el único adorno.    
Una voz áspera ordenó formarse, ¿cómo lo debía hacer?, Poncho no tenía la mínima idea. La colmena de gente avanzaba de un lado a otro, todos con el mismo uniforme. De repente completa estática, filas e hileras alineadas. Alguien lo tomó del brazo, quizás un guardia, lo llevó donde estaban otros y le dijo con tono fúrico: ¡aquí será tu lugar!. Tenía miedo, rodeado por diferentes caras, rostros de desesperación, de angustia, de intriga. Algunos platicaban entre susurros, tal vez planeaban cómo escapar. El guardia se percató de sus secretos de inmediato los aparto del resto.  
Aguantaba las ganas de llorar, sus ojos cristalinos lo delataban. Escuchó música, una música que conocía perfectamente, la de la bandera, la de la escolta. Se tranquilizó, le resultaba familiar. Se pregunto a si mismo: ¿cómo era posible que un lugar así escucharan esa música?. Mami le  dijo que iría a una nueva escuela por ser ahora un niño más grande y que entraría a la Primaria. ¿Mami lo había engañado?, ¿se abría portado mal y ese sería su castigo?, ¿dónde estaban el carrusel, la resbaladilla y los columpios?, un torbellino de dudas invadió sus pensamientos. 
El guardia condujo a varios presos a una de las celdas, un cuarto frío con vidrios rotos. Gigantes sillas de metal los esperaban como fantasmas con filo espectral. ¿Dónde estaban los dibujos, las letras y los números que tanto le gustaban?, extrañaba su sillita y su mesita, ¿podría ser esto una escuela? 
  
Esta es la historia de cómo inició mi aventura en la primaria pública: totalmente gris. Me sentía como en una prisión...

imagen de caracter ilustrativo, sin otro fin, tomada del sitio: http://www.educima.com/dibujo-para-colorear-los-ninos-no-pueden-ir-a-la-carcel-i23397.html

viernes, 21 de septiembre de 2012

Borrones

Observo los borrones en mi cuaderno de notas producto de fricciones entre el lápiz, la goma y el papel. Y no es que no se quieran, al contrario, son un trío magnifico que entona las palabras al compás de su amigo el escritor. 
Desparramados en el umbral de la libreta yacen los restos de goma, soldados caídos borrarron las confesiones, secretos y sentimientos, silencio sepulcral. Espacios en blanco, con cicatrices, aguardan resucitar por la varita mágica del grafito, que también se degrada con la imaginación y fantasía del que la controla. El papel se extingue, necesito cambiar de hoja.

Palabras para mis nuevos compañeros de aventuras el lápiz, la goma y el papel, y todos los borrones que tendré que hacer.     

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Demencia

Nuestro último encuentro fue virtual, patético, separados por kilómetros de ayeres. Estaba contento por encontrarte "conectada", te salude, tardaste en responder. Fingiste demencia, ¿habías olvidado mi nombre y todas las memorias juntos?. Te aborrecí, por un instante pensé en sepultar tu recuerdo, pero no, tenía otra idea en mente. Gritaré a todos conocerte, una zombie, hambrienta buscando amor para devorarlo, yo tu victima carnal. 
Contaré nuestros encuentros furtivos y fugaces, momentos que decías llevarías contigo por la eternidad. Te susurraré en los sueños ser tu príncipe, no azul, sino el más oscuro presente en todas tus pesadillas.
Llevarás siempre la sombra fantasmal de mi esencia como un estigma, me despreciarás, yo también fingiré demencia.  
imagen propiedad de la página www.mp3lyrics.org el único fin es ilustrar.